Descripción

A la hora de hablar de vinos, se nos vienen varias cosas a la cabeza. La primera, por lo general es “¿Tinto o blanco?”. También pensamos en marcas, en cepas y en valles. Las recomendaciones de los amigos también nos hacen sentido, por lo que vamos a concentrarnos en el Cabernet Sauvignon, Tributo 150 Años,  de la viña Castillo de Molina.

Cuando hablamos de esta cepa, hablamos de su reconocimiento a nivel internacional, ya que ha sido la que ha gestado los mejores vinos del mundo. Castillo de Molina, quiso celebrar sus 150 años, con esta edición Tributo 150 Años la cual está elaborada con uvas cosechadas en 2013, del Valle de Rapel en el Alto Cachapoal.

Castillo de Molina

Su color es rubí con leves matices cereza. Huele a frutos rojos maduros, con leves notas herbales y amaderadas. En paladar es un vino intenso, cuya acidez y astringencia se complementan con un cuerpo medio, de leve salinidad. Se trata de un sabor frutal y herbal.

Entonces ¿Con qué comida le sacamos provecho a su irresistible sabor? Marídalo con comidas que incluyan carnes rojas, no magras, de aroma y sabor intensos como la de cordero o la de cerdo. También, una buena idea es cocinar carne de ciervo o pato. Ahora, si no vas a cenar, y quieres – simplemente- un picoteo, pruébalo con quesos maduros, como el Cheddar, Edam, Gruyere y Gorgonzola.

¡Salud!