¿Sabías que el consumo de frutos secos, dentro de una dieta equilibrada, disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares?

En la prevención y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, un aspecto clave, es la reducción de los niveles sanguíneos de colesterol total y colesterol malo (LDL), lo cual puede lograrse mediante una alimentación baja en grasas saturadas y colesterol, donde la incorporación de los frutos secos toman especial relevancia, pues logran una disminución del colesterol, y por ende, una mayor protección cardiovascular.*

* Un análisis de cuatro estudios reveló que las personas que consumen frutos secos más de cuatro veces por semana, tienen un 37% menos riesgo de fallecer por enfermedades de las arterias coronarias, versus las que rara vez consumen frutos secos.

Características cardio-saludables de los frutos secos:

  • Alto contenido en ácidos grasos mono y poliinsaturados
  • Bajo contenido en ácidos grasos saturados
  • No contienen colesterol
  • Contienen vitaminas y minerales, como: vitamina E, ácido fólico, magnesio.
  • Contienen fitoquímicos
  • Aportan esteroles vegetales

¿Cómo consumirlos?

  • Comerlos crudos, prefiriendo no seleccionar aquellos procesados (por ejemplo confitados)
  • Preferir aquellos sin sal
  • Incluirlos en el desayuno (incorporando a los cereales) o en comidas (como complemento de pastas y ensaladas)
  • Comerlos en cantidades moderadas, y de preferencia en las porciones adecuadas. La recomendación es consumir entre 3 a 7 porciones a la semana (ver detalles de porciones en tabla 1)

Tabla 1. Porciones de frutos secos

Frutos secos Medida casera (gramos)
Almendras 26 unidades (25 gramos)
Nueces 5 unidades (25 gramos)
Avellanas 50 unidades (30 gramos)
Pistachos 40 unidades (30 gramos)
Maní 30 unidades (30 gramos)