Muchos tenemos el recuerdo de comer tomate directo de la mata, como si fuera una manzana. Ir a escondidas al invernadero de la abuela, robar uno de estos preciosos frutos y disfrutarlo en secreto, deleitándote con el intenso sabor y el inolvidable aroma de estos vegetales.

Recuperar este espectacular sabor del antiguo tomate limachino fue el objetivo de 12 agricultores de Limache y Olmué quienes, con el apoyo de profesionales del INIA (Instituto de Investigaciones Agropecuarias) y de la la Universidad Federico Santa María, desarrollaron un proyecto que logró rescatar al menos dos de las variedades del tradicional tomate de la zona. Un tomate con verdadero sabor a campo y verano.

Las especiales condiciones de suelo y clima de la Provincia de Marga Marga en la Quinta Región lograron que las semillas traídas a la zona por inmigrantes europeos (españoles, franceses e italianos) dieran forma a un fruto que adquirió fama en todo el país por su sabor y aroma intenso y dulce.

Con la llegada del tomate larga vida en los años 80, los agricultores de la cuenca optaron por dejar de producir las variedades tradicionales, que duraban menos y eran más difíciles de cultivar. Así, el famoso tomate limachino comenzó a desaparecer, y sólo quedó en la memoria de quienes los disfrutaron cuando niños.

Hoy, gracias al proyecto de recuperación de semillas desarrollado en la zona, estos frutos son cultivados de manera natural, libres de agroquímicos y regados con agua de vertiente. 

Este tomate es de gran tamaño y tiene una forma de gajos. Su cáscara es fina y suave, y es por eso que no se pelan. Por eso también es el cuidado de los agricultores de evitar al máximo la contaminación con agroquímicos que puedan ser consumidos por el público.

En 2015, el Tomate Antiguo Limachino obtuvo el sello de denominación de origen, y ya puedes encontrarlo de manera exclusiva en 17 de los supermercados Jumbo de la Región Metropolitana, Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso y Los Ríos.